Durante el año 2008 en Cotopaxi se trabajó en 4 de los 7 cantones que conforman la provincia: Latacunga, Salcedo, Pujilí y Sigchos, donde nuevas comunidades indígenas establecieron relaciones de trabajo mancomunado con la Fundación MCCH, promocionando y sensibilizando sobre buenas prácticas agropecuarias para producir cebada, maíz, quinua, papa y demás productos para la seguridad alimentaria, los mismos que fueron comercializados en forma asociativa y mediante el trueque entre las familias.
También se fortaleció la propuesta de turismo comunitario sostenible, pues en la comunidad Ponce Quilotoa, se inauguró y puso en marcha el Bar Restaurante Comunitario Mushuk Wasi “Kirutwa”, el mismo que es de propiedad compartida entre la comunidad y el MCCH.
En cuanto al EJE SOCIO ORGANIZATIVO, este año fue de importantes retos en la vida y estructura de las organizaciones indígenas y campesinas de Cotopaxi, pues se firmaron convenios, se autogestionaron obras y servicios básicos comunitarios, se activaron los sistemas productivos agropecuarios a nivel familiar y organizacional, diversificando las fuentes de ingreso económico familiar, y a la vez que se estrecharon lazos de trabajo conjunto con los gobiernos locales, provincial y otras ONGs.
EJE DE FORMACION HUMANA Características propias de las comunidades rurales son la vivencia de la solidaridad, el respeto a la Pachamama, y la unión familiar; de ahí que en el 2008 estos principios y valores se fortalecieron a través del proceso de formación humana, que en la práctica tuvo manifestaciones mediante mingas comunitarias, convivencias, trueques y acciones de solidaridad.
EJE DE DESARROLLO PRODUCTIVO El factor climático en este año, especialmente las fuertes granizadas, desmejoró en parte la calidad de los productos a cosechar, elevó los costos de producción, alteró los precios en el mercado y escaseó la semilla de los productos andinos (cebada, maíz, quinua, papa); situación que gracias al trabajo de MCCH, mediante la asistencia técnica y capacitación agrícola a los promotores y promotoras agropecuarios (PACs), así como a los agricultores/as, permitieron recuperar buena parte de las cosechas y mantener la calidad del producto.
En el eje de COMERCIALIZACION COMUNITARIA, la provincia de Cotopaxi superó el 7% de rentabilidad, sobre todo por la venta asociativa de productos andinos (cebada, papa, mora) y hortalizas.
Una experiencia que motivó a las familias campesinas de Mulaló fue el Galpón Comunitario de Aves, que en el año alcanzó un 20,58% de rentabilidad, ganancias que fueron reinvertidas en nuevos servicios como el botiquín veterinario y en la distribución equitativa de utilidades.
A.finales del 2008, se inició la construcción e implementación de una planta productora de snacks en Mulalillo, cuyo propósito es generar valor agregado a su producción y promover en forma integral la comercialización asociativa entre redes de productores y productoras de menores recursos de la región.
COOPERACIÓN INTERNACIONAL Y/O ALIANZAS NACIONALES
Este año se caracterizó por el establecimiento de alianzas de trabajo conjunto con los actores locales, pues se logró el involucramiento decidido de los gobiernos parroquiales de Mulalillo, Cusubamba y Zumbahua para la consecución de servicios básicos, apoyos en temas de vialidad, agua de riego (Mulalillo) y adecuaciones de infraestructura.
Así mismo, en junio del 2008, Manos Unidas acoge la solicitud de MCCH, y se inicia la formulación del Programa de Desarrollo Integral para las zonas más vulnerables y de marcada pobreza de las provincias de Cotopaxi y Chimborazo, en este marco, se firmó una carta de intención entre MCCH y CESA para desarrollar una propuesta integral que incluya la dotación de agua de consumo y de riego, temas importantes para contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de las familias en estas 2 provincias.
La formulación de este programa, fue un proceso participativo que involucró activamente a más de 12 comunidades de la parroquia de Chugchilán y 14 comunidades de la parroquia de Zumbahua, con el respaldo de las Juntas Parroquiales, Organizaciones de Segundo Grado como la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas de Chugchilán – FOICH y la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Zumbahua, quienes junto a sus comunidades de base fueron los actores principales en la construcción y formulación del programa Manos Unidas, comprometiéndose a sumar esfuerzos y recursos para un mayor impacto.